Atomium de Bruselas

Dirección: Avenue de l'Atomium, 1020, Bruselas.
Cómo llegar:
• Metro: línea 6 (estación de Heysel).
• Autobús: líneas 84 y 88 (parada de Heysel).
• Tranvía: línea 51 (parada de Heysel).

El Atomium, icono por excelencia de Bruselas, es una de las atracciones favoritas de quienes visitan la ciudad. Aunque no se encuentra muy céntrico y su entrada no es precisamente económica, no podéis marcharos de Bruselas sin acercaros a verlo (e incluso subir a su mirador para obtener una buena panorámica de la capital belga).

Atomium de Bruselas

El Atomium de Bruselas.

Su origen

El Atomium fue construido para la Exposición Universal de 1958 y se encuentra a las afueras de la ciudad, en el barrio de Heizel. Su estructura emula los nueve átomos de un cristal de hierro (que a su vez representan las nueves provincias belgas), aumentados varios billones de veces.

Durante los tres años que duraron sus obras, fue necesario emplear a más de 15.000 trabajadores. Lo más curioso es que como con tantas otras construcciones de la Exposición Universal, estaba previsto su desmontaje cuando terminase el evento, pero gustó tanto que se quedó permanentemente y terminó convirtiéndose en uno de los símbolos de la capital belga, haciéndole la competencia al Manneken Pis. Fue totalmente restaurado en el año 2005.

Detalle del Atomium

Detalle del Atomium.

Su arquitectura

Su diseño corrió a cargo del ingeniero André Waterkeyn, que concibió este enorme monumento de acero y aluminio de más de 100 metros de altura. Poner en pie semejante estructura no fue nada fácil y supuso un verdadero reto para sus arquitectos: la estructura se apoya en tres grandes torres que actúan como pilares, desde las que parten las escaleras que conectan las esferas y que permiten la salida de los visitantes por la parte inferior.

Las esferas están recubiertas de una capa de aluminio reflectal, que al captar la luz del solo hace que brillen con especial fuerza, y tienen 20 metros de diámetro.

El Atomium

Bruselas es mucho más que el Atomium…

El mirador del Atomium

Cada esfera del Atomium contiene un espacio reservado a una actividad concreta (aunque algunas de las más altas están inhabilitadas por cuestiones de seguridad), y se conectan entre sí mediante túneles con escaleras mecánicas: seis de las esferas son visitables, y en la esfera más elevada hay un restaurante con un mirador, al que se accede subiendo con el ascensor (considerado uno de los más rápido de Europa, por cierto).

Desde el restaurante se pueden disfrutar unas vistas muy bonitas de Bruselas (un poco lejanas, eso sí). En el resto de esferas se organizan exposiciones temporales, hay un espacio reservado solo para los niños y una exposición permanente que recorre la historia de Bruselas durante la Exposición Universal y en los años 50.

Merece la pena ver el Atomium también de noche, ya que iluminado es realmente impresionante.

¿Merece la pena visitarlo?

Si merece la pena o no visitar el Atomium es algo que preferimos dejar que decidáis vosotros, pues depende del tiempo que cada uno vaya a pasar en Bruselas y de cuáles sean sus intereses.

A nosotros nos parece que si estáis allí y tenéis un rato, es interesante acercarse para ver este emblema de la ciudad ya que aunque no esté en el centro tampoco se tarda tanto en llegar en metro. Sin embargo, salvo que os haga especial ilusión (si vais con niños, por ejemplo), no vemos imprescindible subir. Si tenéis la Brussels Card sí que puede compensaros ver el Atomium por dentro, por el descuento que tiene sobre la entrada.

Horario:
  • Abierto todos los días de 10:00-18:00 horas.
  • Horario especial el 24 y el 31 de diciembre de 10:00-16:00.
  • Horario especial el 25 de diciembre y el 1 de enero de 12:00-18:00.
Precio:
  • Adultos: 12 €
  • Mayores de 60 años: 9 €
  • Jóvenes de 12 a 17 años y estudiantes acreditados: 8 €
  • Niños de 6 a 11 años: 6 €
  • Menores de 6 años y discapacitados: gratis
Brussels Card: 3 € de descuento.