Amberes

Cualquier guía de viaje resumirá Amberes como la ciudad de Rubens y de los diamantes. Y sería una definición acorde a la realidad, pues fue hogar y lugar de muerte del pintor durante el siglo XVII, y también se convirtió en una de las ciudades más pujantes en el comercio y tallado de diamantes en el XVI gracias, en gran parte, a su puerto.

Panorámica de Amberes

Panorámica de Amberes.

Pero los atractivos de Amberes van mucho más allá: cuenta con numerosos atractivos turísticos -y no turísticos, que suelen ser más interesantes- que justifican dedicarle, al menos, un día de viaje.

Porque Amberes, la ciudad de Rubens y de los diamantes es, además, la capital belga de la moda; también es la segunda mayor ciudad de Bélgica, por lo que no le faltan ambiente a cualquier hora ni planes de ocio, y nosotros añadimos: Amberes es la ciudad de las plazas bonitas. ¡Vamos a conocerla!

¿Cómo llegar a Amberes desde Bruselas?

Lo más cómodo para llegar a Amberes es utilizar el tren desde Bruselas. El trayecto dura aproximadamente una hora y te permite ahorrarte atascos y aprovechar al máximo tu tiempo en la ciudad, además de ir atravesando durante el camino los paisajes belgas.

En nuestra excursión a Amberes en español, cuyo precio ya incluye el transporte de ida y vuelta en tren desde Bruselas, un guía local te ayudará a descubrir la ciudad, en un recorrido por sus principales monumentos y por rincones menos conocidos para los turistas. También contamos con tiempo libre para que puedas patear la ciudad a tu aire.

Qué ver en Amberes: 10 visitas imprescindibles

Estas son las visitas imprescindibles en Amberes si es la primera vez que viajas a la ciudad:

La Gran Estación Central de Amberes

Una maravillosa estación de tren de las de antes, de las clásicas, con sus andenes cubiertos por techos de hierro forjado y cristal, construida a finales del XIX y coronada por una hermosa cúpula. Su vestíbulo te dejará sin palabras. No en vano, está considerada una de las estaciones de tren más bellas del mundo.

Estación de tren de Amberes

El vestíbulo de la estación de tren de Amberes.

El bulevard De Keyserlei…

Desde la estación central de Amberes se extiende esta amplia avenida que puedes ir bajando para llegar hasta la zona del centro histórico (hasta la catedral de Amberes hay unos 20 minutos andando). En De Keyserlei encontrarás infinidad de tiendas, hoteles y cafeterías, y es un paseo agradable antes de adentrarnos en la parte más monumental de la ciudad.

…y la calle Meir

Aunque a priori podríamos resumir esta larga avenida como una simple calle comercial, llena de tiendas y restaurantes, lo cierto es que si miramos un poco más allá de los carteles de las franquicias ya conocidas descubriremos una arquitectura típica del XVIII que nos atrapará; la mayoría de las casas, de estilo rococó, están ricamente ornamentadas y presentan fachadas llenas de detalles en las que merece la pena detenerse durante unos minutos.

Dos puntos de interés de Meir: el extravagante centro comercial conocido como Shopping Stadsfeestzaal, un edificio art decó dedicado a las compras de lujo, al que merece la pena echar un vistazo por su arquitectura despampanante (está en el número 78 de Meir) y el Palacio de Meir (Paleis op de Meir o Koninklijk Paleis) que en su día fue residencia de los reyes belgas y que incluso fue comprado por Napoleón, aunque nunca llegó a vivir en él. Lo encontrarás en el número 50 de Meir.

La Grote Mark de Amberes

La gran plaza central de Amberes poco tiene que envidiarle a la Grand Place de Bruselas. Sus característicos edificios con la arquitectura típica del XVI, que pertenecieron a los antiguos gremios, son la cara más conocida de Amberes, y una visita obligada en cualquier época del año pero especialmente en Navidad, cuando se instala un acogedor mercadillo navideño en la plaza.

Grote Markt de Amberes

La Grote Markt de Amberes.

Además, junto a la plaza se ubican el Ayuntamiento de Amberes y la catedral, por lo que es una visita obligatoria.

El Ayuntamiento de Amberes (Stadhuis)

El Ayuntamiento de Amberes es sobrio pero majestuoso, declarado Patrimonio de la Humanidad e inconfundible con el casi un centenar de banderas que adornan su fachada (casi todas ellas pertenecientes a los diferentes países que forman parte de la UE).

Construido en el siglo XVI, cuando la ciudad se encontraba en su máximo auge comercial y necesitaba un ayuntamiento acorde a su importancia económica, este magnífico edificio de estilo renacentista fue obra del arquitecto Cornelis Floris de Vriendt.

Ayuntamiento de Amberes

El ayuntamiento de Amberes.

Si te fijas bien, en la fachada verás varios escudos: uno de ellos pertenece a la dinastía de los Habsburgo, también conocidos como los Austrias, que seguro que te suenan (a la dinastía de los Austrias pertenecieron los reyes españoles que reinaron durante los siglos XVI y XVII).

Del interior destaca sin duda el precioso Salón Leys, decorado con frescos de gran belleza.

La Catedral de Amberes

Es la principal catedral de Bélgica, y también ostenta el título de Patrimonio de la Humanidad. Su arquitectura exterior impresiona, con su estilo gótico y su altísima torre, que en un principio iba a estar acompañada de otra torre gemela, pero que por motivos económicos finalmente no sería construida. Por cierto, por si te lo estás preguntando: no, no se puede subir a la torre :(

Pero lo más significativo de la Catedral de Amberes (también conocida como Catedral de Nuestra Señora) se encuentra custodiado en su interior, y es que alberga una de las mejores obras de la Historia del Arte: El Descendimiento de la Cruz, de Rubens, cuyas dimensiones seguro que te impactarán. Además, la Catedral de Amberes alberga otras obras de arte de gran relevancia, como el San Francisco de Asís de Murillo. Antes de marcharte no olvides echar también un vistazo a las vidrieras, que representan escenas bíblicas con todo detalle.

  • La catedral abre de lunes a viernes de 10:00-17:00 horas, sábados de 10:00-15:00 horas y domingos de 13:00-16:00 horas.
  • La entrada cuesta 6 € (reducida, 4 € y gratis para menores de 12 años).

La plaza Handschoenmarkt

Te decíamos que Amberes es la ciudad de las plazas bonitas, y es que además de la Grote Mark encontramos en esta ciudad la preciosa Handschoenmarkt, la Plaza del Mercado los Guantes (pues antaño contaba con un mercado dedicado a la venta de este producto), a menudo dejada de lado por los turistas que pasan poco tiempo en Amberes, a pesar de su situación bastante céntrica. Lo más característico de esta plaza es su forma triangular y la arquitectura típica de las casas que la rodean, además del inconfundible el pozo de Brabante, decorado con hierro forjado y sobre el que se erige la estatua de Silvio Brabo, el soldado romano que cuenta la leyenda derrotó al gigante que cortaba la mano a todos aquellos que intentaban cruzar sin pagar el río Escalda. Por cierto: encontrarás otra escultura de Brabante frente al ayuntamiento de Amberes.

Casas gremiales en Amberes

Arquitectura típica de Amberes.

La plaza Hendrik Conscienceplein

La tercera de las plazas de Amberes que no te puedes perder es esta Plaza Conscienceplein, donde destaca la Iglesia de San Carlos Borromeo, cuya decoración fue diseñada y ejecutada por el mismísimo Rubens; la localizarás rápidamente en la plaza por su fachada barroca.

La plaza debe su nombre a uno de los novelistas belgas más reconocidos, Hendrik Conscience, precursor del Romanticismo en el país y uno de los máximo exponentes de la literatura flamenca.

Las dos plazas anteriores están muy cerca de la Grote Mark, por lo que puedes visitarlas todas sin perder demasiado tiempo.

 La Casa de Rubens

Nada menos que un cuarto de siglo vivió Rubens junto a su esposa en esta casa que el pintor compró en 1610, y que decoró él mismo inspirándose en la mitología clásica. Convertida hoy en casa-museo, en ella podemos contemplar varias obras originales de Rubens, además de obras pertenecientes a su colección privada, muebles y objetos personales que ya cuentan con más de cuatro siglos de vida y sin duda lo más especial de esta visita: los pinceles y utensilios utilizados por el propio Rubens en la creación de varios de sus grandes cuadros.

  • Encontrarás la Casa de Rubens (Rubenshuis)en la calle Wapper 9-11.
  • Abre de martes a domingos de 10:00-17:00 horas. El museo permanece cerrado todos los lunes y los días 1 de enero, 1 de mayo, 1 de noviembre y 25 de diciembre.
  • La entrada cuesta 8 € (adultos) y 6 € (reducida). Los menores de 12 años entran gratis.

El Castillo Steen

Este castillo construido en la propia roca (steen significa piedra en holandés) está considerado el edificio más antiguo de Amberes, pues data de la alta Edad Media. Fue construido como fortaleza desde la que vigilar los ataques vikingos a la ciudad, y después ejerció como residencia real y, finalmente, como prisión durante cinco siglos. En el MAS, el museo del que te hablamos más adelante, puedes encontrar buena parte de los objetos originales que albergaba el castillo Steen.

Junto a la entrada verás la estatua de un hombre de gran tamaño que te llamará la atención: representa a un gigante legendario, Lange Wapper, que según la cultura popular vagaba de noche por las calles de Amberes atemorizando a sus ciudadanos.

Acercarte a conocer el Castillo Steen no te robará mucho tiempo; está cerca del centro histórico, junto a la orilla del río Escalda, y puedes acceder al exterior de forma gratuita (el interior no tiene especial interés).

El Barrio de los Diamantes de Amberes

Como te contábamos al principio de este artículo, desde el siglo XV la ciudad de Amberes ha dedicado una buena parte de su actividad económica al comercio de diamantes. Aún hoy todavía existe una zona de Amberes dedicada en exclusiva a la venta de diamantes: se trata del conocido como Barrio Diamante de Amberes, donde las joyerías se cuentan por centenas, agolpadas en apenas un kilómetro cuadrado de espacio. Una visita obligada si estás buscando comprar uno de estos preciados minerales en forma de joya. ¡En ningún otro lugar encontrarás tanta variedad en tan poco espacio!

El Barrio de los Diamantes de Amberes se encuentra a un corto paseo desde la estación central de tren, y aunque no tengas intención de comprarte una de estas preciadas joyas, puedes al menos dedicarle un ratito al Museo del Diamante de Amberes, muy curioso para profundizar en la estrecha relación que une a la ciudad con el comercio de diamantes.

Te aconsejamos dejar la visita al barrio de los diamantes para el final del día, cuando estés de vuelta en la estación central antes de regresar a Bruselas. Así aprovechas el resto de la jornada en el centro histórico y luego estás más cerca de la estación para volver en tren. Eso sí, ten en cuenta que, si quieres hacer compras por esta zona, tendrás que llegar con tiempo suficiente antes de que cierren los comercios, que suele ser sobre las 17:00 horas.

Si vas a viajar a Amberes con niños, una visita amena para ellos puede ser la del zoológico. Encontrarás la entrada al zoo de Amberes junto a la estación central de tren, no tiene pérdida.

Tres visitas en Amberes que solo haría un nómada

Si aún te preguntas qué visitar en Amberes más allá de los lugares imprescindibles que te hemos contado arriba, aquí van un par de sitios curiosos que en Guías Nómadas nos gustan especialmente:

MAS (Museum aan de Stroom)

Es el mayor museo de Amberes, y sin duda es también el más peculiar. Su fachada rojiza que intercala partes de cristal es inconfundible, y tras ella se esconde una amplia colección de casi medio millón de objetos (procedentes de otros museos ya cerrados) relacionados con la historia de Amberes. El museo incluye explicaciones en inglés y español, por lo que puedes seguir fácilmente la exposición.

MAS (Museum aan de Stroom)

Fachada del MAS (Museum aan de Stroom). ¿Ves esos puntitos metalizados? ¡Son manos!

Además de por su contenido, nos gusta el MAS por su continente, pues su diseño, obra del estudio de arquitectura neerlandés Neuteling Riedijk Architecten, es muy peculiar. Si te fijas bien, verás que la fachada está plagada de manos que trepan por ella. También nos gustan las vistas desde la terraza del último piso, un estupendo mirador de Amberes, y por si fuera poco, la entrada a la terraza panorámica es gratis.

  • El museo abre de martes a viernes de 10:00-17:00 horas y los sábados y domingos de 10:00-18:00 horas y está cerrado todos los lunes y los días 1 de enero, 1 de mayo, 1 de noviembre y 25 de diciembre.
  • La terraza panorámica abre de martes a domingos de 09:30-22:00 (en verano abre hasta las 0:00 horas).
  • La entrada al museo cuesta 10 € (8 € la reducida y gratis para menores de 12 años).
  • Para llegar puedes utilizar el tranvía n.º 7 (parada MAS) o caminar desde el casco histórico (unos 25 minutos).

El Museo Plantin-Moretus, único en el mundo

Una visita imperdible para los amantes de los libros y del mundo de la edición es sin duda este museo ubicado en las instalaciones de una antigua imprenta. Y tan antigua, ¡nada menos que del siglo XVI!

Además, el edificio donde hoy podemos visitar el museo fue, antaño, residencia de la familia Plantin-Moretus que le da nombre; una dinastía de editores y amantes de los libros que lograron levantar una de las mayores imprentas de la época.

Este museo, que es uno de los poquísimos museos declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, es visita obligada en Amberes si tienes tiempo suficiente, pues en él podrás contemplar una de las mejores colecciones de material tipográfico del mundo, además de las planchas más antiguas conservadas, una magnífica biblioteca, un completo juego de troqueles y matrices, dibujos de Rubens que pertenecían a la colección privada de la familia e incluso una Biblia de Gutenberg, considerado el inventor de la imprenta.

  • El museo abre de martes a domingos de 10:00-17:00 horas y cierra todos los lunes, 1 de enero, 1 de mayo, 1 de noviembre y 25 de diciembre.
  • La entrada cuesta 8 € (reducida, 6 € y gratis para los menores de 12 años) pero si lo visitas el último miércoles de mes, puedes acceder gratis.

Vlaeykensgang, un callejón detenido el tiempo

Muy cerca de la Grote Markt de Amberes encontrarás este pequeño remanso de paz que se ha mantenido casi intacto desde el siglo XVI. Aunque es algo difícil encontrarlo (puedes poner el el GPS la dirección Oude Koornmarkt 16. que te conducirá junto a una de las tres puertas de entrada) se ha convertido en uno de nuestros lugares favoritos en Amberes.

Vlaeykensgang en Amberes

Vlaeykensgang, la calle más bonita de Amberes.

Antiguamente habitó aquí el gremio de los zapateros; hoy no es más que una estrecha callejuela que conecta otras dos calles, con unas pocas casas blancas y algunas macetas de flores, pero conserva ese noséqué que lo convierte en uno de los rincones más románticos de Amberes. Dentro encontrarás algunos restaurantes.

Dónde comer en Amberes: nuestros restaurantes recomendados

Para comer o cenar…

Senzelle (Vlaamsekaai 10)

A quince minutos a pie desde la catedral de Amberes encontramos este restaurante de cocina belga casera con platos frescos, sencillos y bien preparados. Hay opciones para todos los gustos: platos típicos, pasta, sopas, hamburguesas, pescados… incluso cuenta con alternativas para vegetarianos y los postres son deliciosos.

De Pottekijker (Kaasrui 5)

Un restaurante belga clásico donde probar la cocina típica del país: guisos contundentes, generosos platos de carne a la parrilla (también hay alguno de pescado) y, en definitiva, un buen lugar si te apetece comer tranquilo y degustar los sabores tradicionales de la gastronomía belga. Está muy cerca del centro, por lo que es aconsejable reservar.

Meat Factory (Grote Markt 28)

Si no tienes mucho tiempo para comer ni te apetece caminar demasiado desde el casco histórico, pero sobre todo si disfrutas con un buen plato de carne, este restaurante es para ti. Situado en plena Grote Markt, en Meat Factory podrás disfrutar de un estupendo entrecot y de una riquísima tarta de chocolate de postre.

Falafel Tof (Hoogstraat 32)

Para comer algo rápido pero sabroso y sano te aconsejamos este pequeño local especializado en falafels, donde se nota la frescura y calidad de los productos. Sus salsas son caseras, los precios muy razonables y los falafels están buenísimos.

Para desayunar o merendar…

Caffe Mundi (Oude Beurs 24)

Un local acogedor cerca de la Grote Markt, con una variedad de cafés excepcional donde tomarte un buen café si eres de los que no pueden vivir sin tu taza diaria. Ofrecen desayunos muy completos y sabrosos, con tostas de salmón, huevos revueltos… además, la carta tiene opciones para celíacos y puedes llevarte a casa alguno de los cafés del mundo que venden a granel.

Normo (Minderbroedersrui 30)

Desmarcándote un poquito del centro turístico (a diez minutos a pie desde la catedral) puedes merendar en este local de aire medio hipster medio industrial, con un café y unas tartas de chuparte los dedos. Si vas, no te pierdas la tarta de zanahoria.

Wafelhuis Van Hecke (Nationalestraat 88)

Para comerte el clásico gofre belga puedes acercarte hasta Wafelhuis Van Hecke, un local mítico en Amberes donde puedes tomarte el típico waffle acompañado de una gran variedad de helados, siropes, frutas… aunque lo más auténtico, ya sabes, es pedir el gofre solo con azúcar glas.

Para tomar algo…

Jardim – Summer Pop up Bar (Scheldekaai 28)

Un bar que solo sale con el sol, como los caracoles. Mejor explicado: Jardim solo está abierto los días en que en Amberes el cielo está despejado, y cuando veas las puestas de sol desde su terraza entenderás el porqué. Un sitio perfecto para tomar una copa por la noche (además cierra bastante tarde, algo inusual en Bélgica). Abre de martes a domingo desde las 16:00 horas, pero recuerda: solo cuando sale el sol.